Pero esta es una entrada al punto que quiero tratar. Mañana se va Álvaro Uribe Vélez de la presidencia de Colombia. Muchos se darán golpes de pecho y dirán que este país se le irá al infierno sin él (yo creo que sí se va a ir al infierno pero por Santos) y que ya no tendremos la protección del padre Marianito. Uribe para mí ha sido un mal presidente. No se pueden negar sus “éxitos” en seguridad (en comillas por que los falsos positivos me hacen pensar en realidad en el número de bajas de las FARC y, sobre todo, por la consolidación de las bandas emergentes, la legalización del paramilitarismo en Colombia y la inseguridad urbana), pero su gestión va mucho más allá de eso. No recalcaré en los reconocidos escándalos de corrupción de su gobierno ni en su intención de desinstitucionalizar el país. Hace unos días un profe nos decía que la polarización que ha traído este gobierno ha sacado de la agenda otros asuntos. El ejemplo de mi universidad es perfecto para ver el fracaso de Álvaro Uribe en materia social y económica, la cual tuvo el descaro de defender ayer en su discurso. Pero no sólo es en la Nacho. En los buses que cojo todos los días para moverme por esta ciudad se suben una cantidad increíble de vendedores ambulantes, imagen que es ratificada por la ventana al ver a innumerables personas vendiendo lo que sea en la séptima (un moco artificial, ese ha sido el mejor que he visto), la calle 68, la carrera 13, entre muchas otras calles de Bogotá.

Esto es una muestra perfecta de lo que ha sido este gobierno. El coeficiente de Gini (el cual mide la desigualdad) se mantuvo estable en los últimos seis años (0.59) convirtiéndonos en el país más desigual de América Latina. Nosotros en nuestro afán despectivo y racista, nos creemos mejor que Venezuela, Ecuador, Bolivia y en realidad estos países están sacando a su gente de la pobreza. No voy a defender a Chávez ni nada por el estilo, lo que estoy diciendo es que toda Latinoamérica está mejor que nosotros en este apartado. En este gobierno bajaron los índices de pobreza, pero en los últimos años se incrementaron los índices de indigencia (es decir que está bajando el número de pobres porque ahora son indigentes), lo cual está unido a una fuerte tasa de informalidad (58%!!!!) que no es tenida en cuenta en los índices de desempleo. Pero es que en este país vender dulces (en el centro ha aumentado la venta de obleas), calibrar rutas de buses, trabajar dos días a la semana es considerado como un trabajo y así se ve en las cifras que maquilla el gobierno. Esta mentira estadística ha servido de bálsamo para el gobierno, pero ¿a ustedes no les parece que hace 8 años no se veía tanta gente en las calles ni tantos vendedores en los buses? En Colombia las tasas de crecimiento económico subieron, pero la desigualdad aumentó o siguió igual ¿Hacia dónde se fue la plata? Todos sabemos dónde. William Vélez se hizo millonario, igual que Jerónimo y Tomás y la fortuna de Luis Carlos Sarmiento se incrementó notablemente. Mientras tanto se creó una serie de limosnas masivas llamada Familias en acción que no ataca las fuentes de la desigualdad sino que da una plata para que la gente se las arregle como pueda. Y, al mismo tiempo, se compran algunos votos.
Lo más cruel de esto es que se ataca a las personas (vendedores) y no al problema. Como en mi universidad. Las políticas de bienestar son mínimas y los precios de cafeterías son muy altos en varias cosas (no me digan que compare con las privadas por que la Nacho es una universidad pública), la posibilidad de conseguir empleo es muy poca y muchos se cuadran vendiendo cualquier cosa. Como en el resto del país. Mientras tanto se va generando una atmosfera de odio contra el que vende en la calle, porque “ensucia”, porque son muchos, porque otro más que se sube, porque qué mamera. Además la mezquindad de varias empresas empeora el escenario. El miércoles me enteré que Cine Colombia tiene demandada a la universidad por la venta de películas pirata ¿Acaso ellos pasan películas de Chaplin? ¿Clásicos? ¿Películas europeas o asiáticas? No. Y todo esto se une a la paradoja del emprendimiento. En esta época del capitalismo se acude a esta figura para librar al Estado de todas las responsabilidades y dejar que los ciudadanos se las arreglen por su cuenta. Que tengan sus propios negocios, que sean sus propios jefes. Pero cuando esto pasa, se arremete con toda bajo mantos que privilegian a grandes emporios, dejando la esperanza de ganarse algo en la gran quimera del neoliberalismo: el azar. Así que yo estoy rogando por ganarme el Baloto como muchos de ustedes.
De esta forma se despide este gobierno. Ahorita van a dar una noticia sobre algo relacionado con las FARC. Probablemente mataron a Cano o al Mono Jojoy. Será un final exitoso para este gobierno a unas pocas horas de la posesión de Santos. Pero exitoso es una palabra que yo dudaría en usar. En Colombia se están reproduciendo las condiciones para que la violencia siga. Y peor que nunca. Por qué la violencia no es sólo la producida por las FARC o por los paras. La violencia se ve en cómo acabaron con el sistema de salud a partir de subsidiar a una gran cantidad de población que no debía entrar en este régimen, creando un sistema malo y que sólo trata de sacarle plata a los del régimen contributivo. Y por qué nunca se atacaron a otros grupos en conflicto como lo son los paras o porque simplemente cada día crece la miseria, la cual quiere ser controlada de forma policiva, y no sólo por el Estado colombiano, sino por mafias que trafican con la vida humana (leáse falsos positivos y bandas emergentes). Y porque vendrá un presidente que seguirá con las mismas políticas y no tendrá que rendirle cuentas a nadie como lo tenía que hacer Uribe, su mayordomo. Al fin y al cabo Santos es el dueño del circo. Pero, por lo pronto, chao Uribe. Aquí va tu canción...
4 comentarios:
Me gustó mucho el análisis y la forma como lo escribe nico. La reproducción micro del desempleo se ve en carne propia en la UN, así como del pensamiento único generalizado frente a los problemas sociales, en tanto son concebidos como mala suerte o por holgazanería. Nietzsche diría que hay una "inversión transfigurada de los valores", en cuanto la sociedad premia y estima ciertas conductas menores colocando un velo ante lo importante. Es algo así como que lo importante es que el semáforo funcione bien, y nos quejamos de ello, y en RCN hay no sé cuantas secciones (correcaminos, denuncie, etc) que miran sin oprobio el asunto de la movibilidad, más no interesa que en el semáforo se pare un desplazado o sea el punto de "trabajo" (rebusque) de familias enteras. Los valores están invertidos.
Ahora viene la supuesta "tercera vía": "El mercado hasta donde sea posible, el Estado hasta donde sea necesario". ¿Cuánto tiempo abrá de pasar para por fin entender que economía de mercado no tiene por qué convertirse en sociedad de mercado?
esto es un hecho triste y terriblemente cruel.... creo que se debe indagar a fondo para establecer quien o quienes son los responsables. la suma de muertos es espantosa y no creo que colombia se meresca algo igual
California Divorce
Nico hace rato no leía tu blog... me gustó, pero ahora escribes cada 6 meses? Un abrazo
Si David es cierto lo que dice. El problema de la economía de mercado sin ningún tipo de restricción es que se vuelve sociedad de mercado que beneficia a pocos al restringir el uso de sus normas a esta minoría ¿En el afán del libre mercado no se debería dejar que el comercio fuera libre en la universidad? Pero no acá se mide con doble rasero las formas en que se entienden estas "leyes". E igual que se mira es que el espacio público sea bonito, cuando no se preguntan qué hacer con esas personas que están ocupando dicho espacio.
Y Natha si ahora escribo poco pero es que las ocupaciones y la falta de talento y disciplina hacen díficil las cosas. Un abrazo
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